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“Un día mágico”

“Un día mágico”, así lo definió mi antiguo alumno, veterano volador y amigo Chicho en su Facebook. Este vuelo compartido fue una de las razones para crear la Asociación. Compartir un vuelo siempre es una alegría, pero hacerlo con alguien en una situación especial es diferente. Copio y pego lo que Chicho dice, no creo que lo pueda mejorar.

“Un día mágico.
El día de hoy difícilmente lo voy a olvidar,
Es de esos días que se te quedan en la retina y forman parte de ti, de tu solera, de tu poso….
Ya desde por la mañana me levante con la sonrisa puesta, como aquella canción de los tequila, y fue un día normal como otro cualquiera, aunque con los nervios por dentro y esa sonrisa tontorrona que a veces nos entra y no sabes el porqué. Ya en el mediodía, empezamos a hablar Nono y yo, cambiando planes y cuanto mas tiempo pasaba, mas nervios me iban entrando, al final quedamos a las seis y media directamente en el despegue, todo en vena…
Y llego la hora, y llegaron ellos, como el séptimo de caballería, y empezó la algarabía….
No he conocido a gente tan cercana….
Nono me dio un abrazo de los que sientes hasta el colgante que lleva en el pecho…
Que hombre mas cariñoso y dicharachero…
Son de esas personas que una vez que las tratas, quieres que se queden contigo para siempre y sean tu amigo…
Y conocí al protagonista de la historia, ANTONIO, con una gran sonrisa, con esa sonrisa de lo que sabía lo que le esperaba, con sonrisa emocionada…
Y foto tras foto, nos fuimos acomodando, conociendo a Noelia, Carmen, Lorena, Jose, Marco, Felipe y muchos más….
Y cada uno mostraba el mismo entusiasmo, la misma sonrisa y el mismo cariño que Antonio y Nono.
Era una tarde mágica.
Y ya por fin arrancó Alfredo con Antonio y se hizo el silencio entre todos nosotros, solo lo rompían las risas de los críos, que también estaban emocionados al ver aquel cacharro volando…
Fue un silencio compartido y emotivo, se me pusieron los ojos vidriosos, menos mal que llevaba gafas oscuras y no se notaba… pero lo estaba.
Y volaron y se fueron a la Montaña y después a la parte antigua, para casi acabar en las Minas…
Y al regresar y aterrizar, todo fue una explosión de alegría, solo se escuchaban nuestras voces y risas, y cada uno decíamos una tontería.
Volvieron a salir a dar otro pequeño vuelo y volvimos a quedar en silencio…
Y al volver a aterrizar, otra vez comenzaron las risas y las tonterías…
Y foto tras foto fuimos acercándonos más los unos a los otros y conociendo a gente con la que jamás nos hubiéramos cruzado, y descubriendo a gente con la que perderte… Gente fuerte, gente valiente, gente con la que perderte…
Y comenzamos a desfilar y a volver a nuestra cotidianeidad, con una sonrisa de felicidad, yo me sentía como los tres reyes magos juntos, habiendo sido instrumento de un hacedor de sueños (Nono) y de un soñador que consiguió su sueño (ANTONIO).
Hoy me siento feliz, y este recuerdo siempre lo llevare conmigo, como parte de mi….
Hoy ha sido un sueño de todos y todos hemos soñado lo mismo….
(J.F.)”